¿Cómo el chatbot debe adaptarse a una conversación que odiamos?

Los usuarios al tener menor tolerancia a mantener este tipo de conversación, los chatbots deben de adoptar un tono de voz ameno al contactar con un servicio técnico, atención al cliente bancario, entre otros. Su diseño tendrá que contar con una personalidad profesional y directa, ya que se debe de encaminar al cliente a una solución lo más rápido posible, dado a que lo último que querrá será prolongar una conversación técnica y monógama.

El desafío: ¿Cómo manejar aquellas conversaciones que están en medio del espectro amor/odio?

En estos escenarios es donde viene el gran desafío, ya que este tipo de conversaciones van desde consultas bancarias, verificaciones de vuelos aéreos y/o terrestres hasta cómo contactar con una compañía. Acá se aborda con la preocupación de errar al presentarse las dudas por parte del usuario, dado a que en estos casos el cliente es propenso a ser impaciente y cero tolerante al humor; su objetivo será poder obtener una respuesta valorativa que sea simple y rápida.

¿Cómo mejorar las conversaciones amenas entre bot-usuario?

Se debe de aprovechar la oportunidad de darle al chatbot una personalidad reconocible y que sea recordado en la mente del consumidor, para así lograr una ventaja diferencial con la competencia. Los usuarios serán más receptivos al entablar una conversación que presente algunas bromas ingeniosas, aunque lo importante acá será conocer bien el servicio que se está tocando, para así aprovechar al máximo una estrategia ingeniosa.

Por ejemplo, si es una recomendación a un lugar para cenar, podría el bot personalizar a un experto real que tenga un toque humorístico al señalar datos que hacen del lugar único. Los usuarios prefieren una experiencia que emule la vida real que suelen mantener.